La exposición se despliega a lo largo de las calles que históricamente formaban la ruta flamenca de Cartagena. Cada pavimento se convierte en un lienzo: las letras de cartageneras impresas invitan a detenerse y descubrir la riqueza de este patrimonio musical.
Cada obra incluye un código QR que permite no solo leer la letra, sino también escuchar el cante, conectando tradición y tecnología en una experiencia interactiva y sensorial que recorre toda la ciudad.

